sábado, abril 29, 2006

La copia de la copia. Influencias.

Esto es un artículo de opinión y nada más. No debe ser nunca considerado como la norma. Folkenlared.com anima a la crítica y al pensamiento constructivo.

Se habla mucho en los últimos tiempos, al menos en la zona del que escribe esto, de que muchos grupos son "copias" de otros, que no hay originalidad, que casi nadie tiene ideas originales. Se supone que grupos como Llan de Cubel son una copia de los Tannahill Weavers y de Kornog, que Corquiéu es una copia de Llan de Cubel y que Niundes es una copia de la primera época de Corquiéu, que la primera época de Llangres era una copia de Beleño. De la misma forma, en Galicia Beladona es una copia de Berrogüetto. En Cantabria, Cambera'l Cierzu era una copia de Atlántica y ahora Cahórnega o Garma son copias de los dos anteriores, en el Pais Vasco Bryghantia son una copia de Wolfstone y Kukuma una de Kepa Junquera. Si seguimos podemos acabar diciendo que absolutamente todos los grupos son copia de otros.

Seamos serios. La música folk tal y como la conocemos ahora apenas tiene 30 años de historia, y en las zonas del norte de la Península Ibérica bastante menos. El pop como género sólo tiene un par de lustros más de existencia y está práctimente construido a partir de las ideas de los Beatles. Es normal (y esperable) que los grupos tengan sus influencias. En el norte de España probablemente se haya mirado a Escocia/Irlanda/Bretaña/Francia a la hora de arreglar las melodías tradicionales y ponerles un acompañamiento, de la misma forma que en levante se mira más al Mediterraneo. Es una tendencia con sus excepciones, pero una tendencia cierta al fin y al cabo.

La definición de músico empieza por "persona que escucha música" antes de poner "persona que hace música".

El músico folk es ecléctico por naturaleza. Normalmente no están creando música sino recreándola o reinterpretándola. Cuando un músico de folk crea nuevas melodías trata de adaptarse a una serie de normas. Estas normas no están escritas en ningún sitio, son el reflejo de lo que el músico considera como tradición musical de su zona. Son puro instinto, fruto del poso de la música que se ha escuchado a lo largo de los años y que se considera propia. En este proceso creador el músico buscará elementos y recursos, y muchas veces los encontrará en otros actos musicales de otros lugares en los que, por alguna extraña razón, ve algún tipo de similitud instintiva. El ser humano, a pesar de su distinta morfología y costumbrismo, en el fondo es el mismo en todo el globo y se rige por los mismos instintos y necesidades. Eso se traduce en la música.

De esta manera hay grupos que suenan parecido a otros de estilo similar, especialmente para los que los escuchan de manera ocasional. Y es normal. Pero sólamente hasta cierto punto. Parte de la vida hábil de un grupo es la búsqueda de su propia identidad, sea cual sea su estilo. Y esa identidad puede ser sonar clavados a los Beatles, a Bach, a Metallica, a Thelonius Monk, a Camarón o a la Bothy Band. O puede ser recoger las influencias y convertirlas en algo de lo que probablemente sólo los miembros del grupo podrán reconocer. Y es tán legítimo lo uno como lo otro.

Uno de los grupos que se consideran más originales de los últimos años en Asturias es Tuenda. Tuenda es un ejemplo magnífico de este último tipo de grupo. Las influencias están ahí, es cuestión de buscarlas y de darles sólo la justa importancia que se merecen. En Tuenda se juntan las influencias que han adquirido cada uno de los músicos por separado con los gustos comunes de los miembros del grupo y con esa mina que es la tradición de la que el grupo se nutre. Teniendo la suerte de conocer a los miembros del grupo, se hace relativamente posible la exégesis y la separación de al menos algunas de ellas, pero seguro que muchas otras quedan escondidas. ¿Es un grupo original? Por supuesto ¿es novedoso? Desde luego, pero no está libre de posibles similitudes. Y eso no es malo, sino todo lo contrario. Decirle a un músico que suena parecido a uno de los artistas que más le gustan debe causarle orgullo, no verguenza.

Desde luego que hay otros grupos en los que las influencias cantan más, en el sentido lexicalizado de la palabra. Pero eso no es el hecho definitorio del artista. El músico o grupo trata normalmente de hacer música que le resulte intelectualmente atractiva, que le diga algo. O mejor dicho, que le suene algo (vamos a acuñar expresiones). Es tarea del oyente el decidir si ese planteamiento musical que se presenta ante él le convence. Y si no es el caso, mi recomendación es que en vez de malgastar su tiempo diciendo que x son la copia de y, emplee ese tiempo en escuchar otros artistas. Hoy en día internet nos da los medios para descubrir buena música fácilmente. Utilicémoslos.

Perdón por el rollo. Si has llegado leyendo hasta aquí, te mereces un premio. Desconexión---

1 comentario:

Maria dijo...

Cuánta razón tienes... Todo puede sonar a todo. De momento seguimos sin tener contacto con aliens. Quizá entonces sí que se podría hablar de originalidad...

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