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sábado, marzo 24, 2007

Sesiones (3)

Unos pocos consejillos;

PARA MÚSICOS:
  • Se aprende un montón simplemente escuchando a otros tocar. Si pretendes asistir regularmente a la misma sesión, vete un par de veces por allí simplemente a escuchar primero. No sólo se aprende música, sino que se pueden ir viendo las costumbres locales.
  • Normalmente se tocan los temas tres veces (tres repeticiones de la melodía) pero puede haber excepciones, especialmente en temas largos.
  • Si la persona que empieza un set se da cuenta de que casi nadie conoce el tema que está tocando, conviene continuar con un tema conocido. De esta forma se invita a todo el mundo a tocar y se hace ver que se tiene a los demás en cuenta.
  • Si alguien trata de afinar entre set y set, se procura esperar a que termine antes de empezar de nuevo todos a tocar.
  • No se acelera ni se retrasa el tempo. La persona que empieza el set marca la velocidad.
  • Vale más tocar un tema despacio y bien que rápido y a trompicones.
  • Normalmente no se mezclan diferentes tipos de temas en un mismo set. Cada oveja con su pareja.
  • No se deben manipular los instrumentos de los demás sin pedir permiso antes. Algunos valen mucho dinero y/o tienen mucho valor sentimental.

PARA ESPECTADORES:
  • Una sesión no es un concierto. No es obligatorio aplaudir cuando termina un set. Si hay aplausos, suelen ser breves. Las personas que están tocando no esperan aplausos. Están ahí porque les gusta tocar, así que no se van a enfadar ni a desilusionar si no los hay. Sin embargo, son comunes los pequeños gritos en los cambios de tema.
  • No hace falta guardar un silencio sepulcral. Conviene no dar gritos y tratar de no molestar, pero nadie prohibe conversar con los amigos de manera normal.
  • Sí que se agradece silencio en los sólos o en las canciones (temas cantados).
  • En circunstancias normales, si no vas a tocar no te sientes en el círculo de músicos. Puedes estar ocupando un sitio que podría aprovechar otro que sí que quiere tocar.
  • No hagas preguntas a los músicos mientras están tocando. No cuesta nada esperar a que termine el set.
  • No hagas peticiones. Los músicos tocan los temas que les gustan y tienden a estar hasta las narices de La Danza del Oso, Scotland the Brave o The Fields of Athenry. Disfruta de la música.
  • Es especialmente ridículo pedir "Ahora unos temas escoceses" / "Tocai algo asturiano" / "Venga, unos temas rápidos". No se si será algo local, pero el 90% de las veces que he oido frases de ese tipo es justo al final de un set que es exactamente lo que se "quiere" escuchar. Básicamente, demuestra que el que lo dice no sabe de lo que habla y que su petición no tiene sentido.
  • No está de más recalcar que no se tocan los instrumentos de los músicos.
  • Si estás borracho, procura alejarte de la sesión. Aunque la verdad es que si estás borracho es probable que no recuerdes haber leido esto.
Normalmente, basta con tener un poco de sentido común.

domingo, marzo 18, 2007

Sesiones (2)

Unos apuntes sobre el texto de ayer y las sesiones en general:

Conviene tener en cuenta que algunas (muchas) sesiones son pagadas, aunque no es muy común en estas tierras. En Irlanda, desde el punto de vista turístico, a los dueños de los pubs les interesa tener música en el pub y suelen pagar a dos o tres músicos para organizar una sesión. Ellos llevan la voz cantante en la sesión y suelen tratar de llevar con ellos a algún amigo más.

Exceptuando (en algunas ocasiones, no en todas) este caso, las sesiones representan un momento absolutamente informal en el que una serie de personas que tocan un instrumento se reunen para disfrutar con la música y para tratar de mejorar poco a poco su técnica y su repertorio. La meta es más bien la primera que la segunda. La mejora musical es la simple consecuencia de la práctica. Es difícil no mejorar si se toca regularmente.

DIVERSION Y MUSICA

Esas son las dos premisas de una sesión. Divertirse tocando y avanzar en nuestro particular camino musical poco a poco. Sin la diversion no se entiende una sesión (a menos que haya dinero de por medio, como se ha mencionado arriba). Si no es tocando, es escuchando lo que otros tocan.

DONDE FUERES, HAZ LO QUE VIERES

Cada sesión es un mundo diferente. Los angloparlantes dicen "When in Rome, do as Romans do", o "Donde fueres, haz lo que vieres". Cada sitio tiene sus costumbres particulares. En las sesiones en las que suele tocar un servidor no es costumbre tener preparados sets completos, sino que se suelen ir improvisando los cambios. Además es posible que la persona que empieza un set no lo termine, dejando claro que no se le ocurre otro tema al que pasar y dando la oportunidad a otro a que continue. No es lo normal en una sesión, pero ocurre en este caso. Lo mejor es observar atentamente las costumbres de cada lugar e ir integrándose en ellas poco a poco. Para eso necesitamos...

DISCRECCION Y MODESTIA

Las dos cualidades básicas de un participante en una sesión no tienen que ver con el aspecto estrictamente musical. En una sesión lo que importa es el elemento común a todos los músicos. Hay que intentar que participen todos presentes y no dejar a nadie de lado. Por eso no conviene que nadie sea el protagonista de continuo. Hay que tratar de buscar temas que pueda tocar todo el mundo o al menos la mayoría. Siempre hay momentos para los solos, pero son los menos. Si nos encontramos en muchos momentos con que sólo hay una o dos personas tocando, algo falla. En las sesiones es esencial pensar en el conjunto y no en uno mismo.

Las sesiones son una gran escuela de músicos tradicionales. No es lo mismo tocar en casa o en un ensayo de un grupo. En una sesión hay que pensar sobre la marcha y al final lo que cuenta es ir entendiendo la música de igual manera que cualquier lenguaje. No importa si no sabemos articular verbalmente las notas, los acordes o los ritmos que estamos tocando si lo hacemos decentemente, de la misma forma que no hace falta que pensemos en el tiempo verbal que vamos a usar en cada frase que decimos en una conversación normal. La música es un lenguaje más.

Y hay que ser discreto, en especial si no tenemos muy claros los temas. No hay problema por no tocarlos perfectos, ni siquiera medio bien, con tal de que seamos capaces de hacerlo a un volumen que no moleste al resto.

INSTRUMENTOS

No vale todo, desgraciadamente. Cualquier cosa que pueda ahogar el sonido de los demás instrumentos debe ser tocada con mucha delicadeza o desterrada de la sesión sin más miramientos. Otros instrumentos, por su naturaleza, conviene que no estén presentes en un número mayor a uno o dos.

Violines, flautas, whistles y similares: Son el alma de las sesiones. Normalmente cuantos más, mejor. Incluimos aquí también la voz solista para canciones. No sólo de instrumentales vive el músico tradicional.

Gaitas: En general, evítense. Exceptuando la gaita irlandesa, la pequeña escocesa y la de Northumbria, el volumen del resto no permite que el resto de los músicos disfrute de la sesión.

Acordeón: Normalmente no hay ningún problema, siempre que el que lo toca sea discreto con el volumen. En algunos casos pueden llegar a alcanzar volumenes bastante altos, pero no es nada que no se pueda controlar si el que lo toca tiene un mínimo de sentido común. La concertina no da problemas.

Guitarra, bouzouki y similares: El acompañamiento siempre es bienvenido en una sesión, pero a ser posible no más de dos personas. Acompañar una sesión es mucho más libre que tocar melodía y es mucho más difícil conseguir que más de dos personas se pongan de acuerdo en tocar cosas parecidas. Lo ideal es un músico sólo o dos que se complementen decentemente. De ahí para arriba conviene ir turnándose. Tampoco está mal que los instrumentos de acompañamiento traten de tocar melodía de vez en cuando. En esta categoría podemos meter también al contrabajo o similares, que se deben de adaptar a los otros (o ellos a él) previo acuerdo.

Banjo: Un elemento muy peligroso por el gran volumen que puede tener. En manos de gente discreta no hay problemas. En manos de otros tenemos un revientasesiones en potencia.

Mandolina: El caso contrario al banjo. Normalmente se oyen demasiado poco y tienden a contribuir poco a la sesión. No plantean problema, simplemente tienden a pasar desapercibidas.

Bodhran: El peligro por naturaleza. Uno (o a lo más dos) tocados decentemente y de manera discreta le dan una dimensión adiccional a la sesión. En más cantidad o menos habilidad, acaban con ellas. Mismas guias que la guitarra.

Otras percusiones: En principio, evitar. Recordemos que las panderetas tienden a sonar demasiado alto, los djembes y darbukas suelen llegar acompañados de una persona que no conoce los temas que se tocan y que las sillas y las mesas no son intrumentos musicales.

Por regla general, basta usar el sentido común para saber si se debe o no se debe tocar algo en una sesión.

EL TEST DEFINITIVO

Si no conoces la melodía de un tema, en principio no debes tocarlo. Cuando se escucha un tema por primera vez no se debe tocar encima, basicamente porque no se puede saber por dónde van los tiros. En el caso de instrumentos de melodía esto no suele hacer falta decirlo, pero es importante en el caso del acompañamiento. A pesar de que tanto las cuerdas como la percusión es posible que puedan hacer un apaño sobre la marcha, vale más escuchar y actuar sobre seguro.

Básicamente, si un músico no es capaz de tararear la melodía, no debe tocarla. En el momento en que la conozca lo suficiente como para tararearla ya tiene el camino libre. Esto es especialmente aplicable a los percusionistas y a los guitarristas/bouzoukistas.

Continuará.

jueves, marzo 15, 2007

Sesiones (1)

Unos textos sobre sesiones de música tradicional. En este caso específicamente irlandesa. Los textos han sido escritos (y en parte traducidos) por Victor Dols, webmaster the The Otter's Holk, y en la actualidad se pueden leer también el la página Sessionsinvigo. En próximas entradas hablaremos sobre otros aspectos de las sesiones y se harán apuntes sobre este texto.
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¿Qué es una session?

Seguro que todos habremos oído alguna vez el término jam session. Se utiliza para designar una reunión de músicos, generalmente de jazz o blues, que se reúnen para tocar. La palabra jam proviene del black english (inglés negro) y significa improvisación o improvisar. El black english es una variante del inglés hablada en ciertas partes del Caribe y que ha dado lugar a muchas palabras utilizadas hoy en el mundo de la música como por ejemplo jam session o rap (lenguaje callejero). En música irlandesa casi nunca utiliza el término jam y simplemente se le denomina session o irish session, o incluso se utiliza el gaélico seisiún.

Cuando hablamos de música irlandesa, una session es una reunión de músicos que no tiene por qué ser un grupo musical formado, simplemente es gente que se reúne para tocar temas que todos conocen. El sitio de reunión más común suele ser el pub, aunque también se organizan sesiones en locales de asociaciones culturales o incluso en domicilios privados.

Se tocan sets arreglados previamente, así que hay poco de jam (recuerda su significado: improvisar). Los instrumentos melódicos (flauta travesera de madera, whistle, violín, tenor banjo, concertina, uilleann pipes,...) tocan la misma melodía, sin hacer uso de segundas voces o melodías secundarias. El acompañamiento armónico/rítmico corre a cargo de guitarras y bouzoukis mientras de la percusión se encarga el bodhrán. Siempre hay una o varias personas, generalmente las de más experiencia, que se encargan de iniciar los sets.

El ambiente de la sesión es de cordialidad y compañerismo (o al menos debe serlo), para mantenerlo existen una serie de reglas no escritas que se deben respetar. Ahora traduzco unos párrafos del libro Pocket history of Irish Traditional Music escrito por Gearóid Ó hAllmhuráin:

Unas palabras sobre la Session Etiquette.

Cada año, miles de personas acuden a sesiones de música tradicional en todo el país [Irlanda]. Estas sesiones tienen lugar en los bares de los pueblos, en las esquinas de las calles durante los Fleadhanna [festivales de música irlandesa] y en pequeños pub rurales. Para el extranjero o músico visitante, la sesión puede parecer un acontecimiento caótico con paradas y comienzos sin aparente lógica. Sin embargo, cada sesión tiene su lógica interna, código social y sentido del tiempo, que pueden variar de un día para otro. Los siguientes consejos intentan ayudar al músico visitante, así como al oyente, a disfrutar la sesión y, con suerte, a entender alguna de las reglas no escritas de la vida social irlandesa.

Muchos pubs reservan sitios especiales para sus músicos. Este lugar será obvio al entrar al pub y no debe ser ocupado por los visitantes a menos que se haya sido invitado por el músico más experimentado. Aquellos que toquen el bodhrán deben ser discretos cuando se unan a una sesión. Un comportamiento "silencioso" es siempre apreciado por los músicos más experimentados. Si hay un segundo bodhrán, sería buena idea que se turnaran en lugar de tocar los dos al mismo tiempo. Una práctica similar sirve para las guitarras y otros instrumentos de acompañamiento.

Toda sesión tiene uno o varios músicos clave. La práctica estándar en el oeste de Irlanda es que éste sea el de mayor edad.

Él o ella empezará generalmente los sets, marcará el ritmo y la velocidad de la música (que debe ser respetado escrupulosamente) y decide la combinación de de temas que formarán cada set.

Las sesiones consisten en música de baile, pero también se puede interpretar una canción como un solo, o un baile.

Se considera educado esperar a que se le invite a uno a interpretar un solo.

El interludio entre sets es una oportunidad importante para la conversación, y para aprender el nombre de los temas y su fuente.

Es de mala educación que el músico desconocido interrumpa este ritual para interpretar un solo. Sin embargo, cuando se tocan solos (especialmente canciones), se aprecia el silencio.

Aunque las sesiones se realizan en lugares públicos, muchos
músicos se siente incómodos cuando algún oyente graba su música con video cámara o grabadora de sonidos. Muchos piensan que esto es una intrusión a la intimidad de la reunión y roba el draíocht [magia, vendría a ser algo así como el duende flamenco] de la música.

Es todavía de peor educación grabar una sesión sin el permiso de los músicos, muchos de los cuales aceptarían si se les pidiera.

Es extremadamente desleal grabar una sesión con una grabadora escondida. Esto se considera un acto de piratería musical.

Finalmente, Ciarán Carson ha sugerido que el mejor modo de apreciación para la música es invitar a una ronda a los músicos. !Eso es totalmente cierto! ¡Disfruta la música!

Gearóid Ó hAllmhuráin "Pocket History of Irish Traditional Music"


En Internet existen infinidad de sitios con una serie de normas para la sesión, conocidas como Session Etiquette. Pero como ya se ha dicho antes toda esta serie de normas puede variar de sesión a sesión. Aunque todas nos llevan al mismo sitio: respetar el equilibrio existente en la sesión, para evitar los "malos rollos".

Existe una variante de la sesión que es la slow session, compuesta por gente que todavía está aprendiendo a tocar un instrumento y cuyo nivel es todavía insuficiente para unirse a la sesión normal.

Este tipo de sesiones están lideradas por un músico experimentado y que generalmente sabe tocar varios instrumentos, capaz de ayudar a los miembros a integrarse en el ambiente de la sesión.

Los sets pueden ser los mismos que en una sesión normal solo que se tocan una velocidad menor. Cuando el líder de la slow session considera que un integrante de ésta está preparado, le sugiere pasar a la sesión normal, donde poco a poco se irá uniendo, aprendiendo nuevos sets.

Fuente: Victor Dols, Sessionsinvigo.