sábado, febrero 21, 2009

CDs: Tony McManus - The Maker's Mark

Greentrax; 2008; 15 temas; 54 minutos

The Maker's Mark es el cd que todo gran guitarrista desea grabar. Imaginad encerrarse en un estudio de grabación en Nashville, Tennessee, con una fortuna en guitarras para grabar lo que uno quiera. Esto es lo que sucedió con Tony McManus en este proyecto discográfico. La infraestructura instrumental fue puesta por Paul Heumiller, de Dream Guitars (una tienda de Asheville, Carolina del Norte), que fue el proveedor de las 15 guitarras que se usan a lo largo del disco. Originalmente concebido como una herramienta promocional de la tienda, el cd se ha convertido en una verdadera obra de arte.

Por supuesto, McManus está en su forma usual. Condenadamente perfecto y con un buen gusto que parece no tener límites ya sea al escoger temas o al tocarlos. El disco se compone de 15 temas de muy diversa procedencia, cada uno tocado con una guitarra diferente exceptuando el último, en el que aparecen todos los instrumentos que ya han sonado anteriormente.

El disco no sólo es excepcional a nivel musical. Es también una gran fuente de información. Cada tema viene acompañado de una explicación en el libreto donde se detalla la guitarra que se usó, su afinación, datos del constructor y una fotografía de la misma, además de los consabidos datos y comentarios sobre la parte musical.

En su ya conocida faceta ecléctica, McManus va cogiendo temas de todo lo que pueda tener que ver con el mundo de la música tradicional del Arco Atlántico y va también más allá. Ya hemos hablado de su versión del Chalaneru, aprendida a partir de un concierto de Tejedor con Chus Pedro que vio en directo. McManus no se asusta al visitar otras tradiciones similares, tocando por ejemplo un set formado por el tema Doina, del bretón Jacky Molard, seguido de un baile tradicional búlgaro aprendido de Nikola Parov, ambas tocadas con una interesante guitarra con resonadores de sitar. Le Reel de la Sauvagine es un viejo clásico de Michel Bordeleau que muchos conocemos de La Bottine Souriante. McManus también se va hasta Sudáfrica para hacer una versión de uno de los emblemas musicales de la lucha anti-apartheird, N'Kosi Sikelele Afrika, y se permite tocar un madrigal del siglo 17, Si Dolce e´l Tormento, aprendido del italiano Beppe Gambetta.

Por supuesto, el resto del cd está compuesto de temas un poco más al uso, con melodías relativamente conocidas y un marcado sabor escocés (incluyendo un ya inevitable set con marcha, strathspey y reel. Temas como Donal Og, The Lochaber Dance, The Rolling Waves, Chloe's Passion o Muireann's Jig siguen la línea que McManus llevaba hasta ahora: guitarra solista tocada con los dedos (sin púa) en una buena cantidad de afinaciones y con una habilidad absolutamente fuera de lo común.



Tres temas que merecen también nuestra atención son la versión del Coast River de Donal Lunny (tocado con una guitarra barítono preciosa) y la interpretación de McManus del arreglo de The Maids of Michellstown de la Bothy Band. Un tema ya mítico dedicado a la memoria de Michéal Ó Domhnail.

El cd termina con Le Valse des Bélugas de André Marchand, en el que suenan las 14 guitarras usadas anteriormente más una pequeña guitarra de 12 cuerdas más parecida a una mandolina que a otra cosa. Una maravilla.



Un cd relativamente tranquilo pero indispensable.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo de siglo 17 es también una vieja costumbre?

fingal dijo...

joer,que maravilla...se me hace el culo pepsi-cola con la escucha de como toca el de las muchas manos este (más-manus)

le eprdono que sea tranquilo y todo