martes, julio 15, 2008

Macrofestivales Folk

Articulo publicado en la ultima edicion del semanario Les Noticies. Los eventos de los que se habla sucedieron ya este fin de semana.

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Justo en estas fechas, y simultáneamente, se celebran dos de los festivales más grandes que se realizan en la zona de la Cornisa Cantábrica. Son probablemente los dos festivales que juntan el mayor número de grupos punteros tanto locales como nacionales e internacionales. Los tres desarrollan sus actividades este fin de semana, desde el jueves o viernes al domingo.

El primero de ellos es la trigésima edición del Festival de Ortigueira, del 10 al 13 de Julio. Ortigueira es, según quién cuente su experiencia, el mejor o el peor festival de música folk. Desde hace ya unos años se monta toda una parafernalia extra alrededor del festival que hace que si bien los conciertos acostumbran a ser de lo mejor que se puede encontrar, el ambiente no sea el más recomendado para disfrutar de la música. El pueblo de Ortigueira se convierte en centro neurálgico musical de la zona, pero también en centro alcohólico donde es difícil descansar en las zonas de acampada, abundan los robos y es posible conseguir casi todo tipo de sustancia, legal o ilegal.

Claro que la organización de los eventos trata siempre de ofrecer artistas de primera línea. Este año se cambia de nombre, dejando de ser el Festival Do Mundo Celta de Ortigueira para ser simplemente el Festival Ortigueira. Así se justifica la inclusión de artistas que tienen que ver con el mundo de las músicas tradicionales pero que no se encuadran dentro de la ya recurrente clasificación de “música celta” como las finlandesas Varttina o el grupo 17 Hippies, procedente de Alemania pero con miembros de multitud de nacionalidades.

Ortigueira quizá peca este año de nutrirse de viejas glorias, con algunos de los grupos ya reviviendo tiempos pasados. Ese puede ser el caso de The Dubliners y The Boys of the Lough, que vivieron su mejor momento hace ya bastantes años aunque siguen ofreciendo buena música. Sin embargo no es para nada el caso de los irlandeses Moving Hearts, que con Donal Lunny a la cabeza ya visitaron Galicia en Enero y demostraron ser tan buenos o mejores que en su día. El que lea esta columna habitualmente ya sabe bien el entusiasmo que en mi despierta este grupo, así que basta decir que es una ocasión que no se debe perder.

El cartel se completa con grupos gallegos como la orquesta folk SondeSeu (otra pequeña maravilla), Xochilmica, Uxía o Fía na Roca, y con la presencia de grupos noveles, aunque algunos no lo son tanto, en el escenario Runas. Allí participan los asturianos Blima junto a grupos como SOG (León) u Ophiusa (Galicia).

Pero si lo que preferimos es evitar aglomeraciones o hacer un viaje algo más corto, San Vicente de la Barquera nos presenta una excelente alternativa en la forma del Festival Cantabria Infinita. Gratuito al igual que Ortigueira, el festival nos ofrece otra posibilidad más de ver a Moving Hearts junto a otros grandes grupos del panorama folk internacional como los míticos Altan, Oysterband o Kepa Junkera, junto a multitud de grupos cántabros y la presencia asturiana de Corquiéu. Además de Moving Hearts, la nota de originalidad Cantabria Infinita la pondrá la Kocani Orkestar, una banda procedente de Macedonia que es uno de los máximos exponentes del género de bandas de metales balcánicos.

El Festival de San Vicente ofrece un recinto cerrado más tranquilo que Ortigueira, también con zona de acampada y situado en plena playa. Habiendo que elegir uno sólo, este año yo opto por viajar a Cantabria, un festival más joven pero que poco a poco se va asentando y cuya propuesta musical me resulta este año un poco más interesante que Ortigueira.

En Asturias no existe en la actualidad ningún festival con características parecidas. Sí que tendremos la ocasión de disfrutar de los Festivales Intercélticos de Avilés y Occidente, que se extienden a lo largo de una o dos semanas, pero que tienen una intención algo diferente. Son momentos más tranquilos, con conciertos más espaciados y no tan frenéticos.

Los Festivales de Ortigueira y San Vicente de la Barquera demuestran que la música folk puede ayudar mucho al turismo de la zona, siempre y cuando las ayudas de las instituciones sean bien administradas. ¿Se puede hacer algo así en Asturias?

1 comentario:

Más que gaites... dijo...

Poder se puede hacer, aunque no es probable que se haga. Para muestra este año estamos viviendo un Intercélticu d'Avilés rodeado de polémica en el terreno económico, a pesar de que se ha convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.
Asturies es una tierra poco dada a festivales, de hecho, el único que funciona es el Derrame y llaman la atención fracasos estrepitosos como el Crossroads.
Creo que en los promotores de festivales folk asturianos hay demasiado amateurismo y desde la administración hay un nulo interés por promocionar la música del país (y en esto incluyo al folk, al rock...). La pena es que cualquier conceyu asturiano podría promocionarse turísticamente con un festival de esas características con una inversión relativamente pequeña de dinero.