jueves, marzo 08, 2007

Renovación

A raiz de hechos como el fallecimiento de Jorge Mochales, el accidente de Igor Medio y Carlos Redondo o la enfermedad de Quique Almendros, uno le da vueltas a muchas ideas en la cabeza intentando ordenar los pensamientos.

Siempre me han enseñado a tratar de ver el lado positivo de todas las cosas, por extremas que sean las circunstancias. Este caso es uno de esos donde es muy difícil encontrar el aspecto positivo, pero algo siempre se puede sacar.

La única reflexión positiva que soy capaz de sacar es que al menos, el hecho ha llegado a algunos periódicos y eso no hubiera sucedido hace 10 o 15 años. El trabajo de los músicos y de la gente que apoya la cultura tradicional se empieza a notar levemente en los medios de comunicación no especializados, aunque sea en circunstancias extremas.

Básicamente, la música está llegando a la gente en alguna medida. Hace 15 años eran "los locos esos de las gaitas" (ya sin meterse en instrumentos menos populares como la alboka, el rabel o cualquier otro). Ahora parece que ya son músicos. Menos mal.

Queda un vacio en las vidas de familiares y amigos, de compañeros y conocidos, y también en el Museo Etnográfico de Porrua. Pero al menos ahora tenemos ese museo. Y el Museo de la Gaita de Gijón, y la escuela de música tradicional Plaza de Castilla en Madrid, y el Aula tradicional de la escuela de artes y oficios de Vigo, y el conservatorio folk de Lalín, y Urueña, y el CAT en Barcelona, y el Tionol de Guadarrama, y el Fleadh de Cáceres, y los festivales... pequeños ejemplos de una multiplicidad que se reproduce poco a poco a lo largo de la Península gracias, entre otros muchos, a gente como Jorge, Quique, Igor o Carlos.

Y la vida se renueva. El mismo día en el que falleció Jorge nació Nel, el hijo de Eva Tejedor. Si ese niño deja la misma impresión que Jorge en este mundo, entonces vamos por buen camino.

1 comentario:

JV dijo...

Razón tienes, pero debemos de recordar a todos y a nosotros mismos que estamos en esta vida de paso y debemos de pasarlo lo mejor posible. Recordar los buenos momentos que hemos vivido y olvidar los malos tragos.

Saludos